Me llamo Sebastián aunque por alguna razón que aún no comprendo, muy pocas personas me llaman así. Me llaman "Gordo", "Gordopilo", "Gordito" que se parecen tanto a mi nombre como un huevo a una castaña. También me llaman "Sebas", pero creo que sólo lo hacen porque es más cómodo. Mi madre es de Buenos Aires, mi padre de Madrid y yo... YO SOY ¡MALAGUEÑO!

10 junio 2006

MI MADRINA



Mi madrina ha venido a verme. ¡Ya era hora! La última vez que vino fue para sostenerme el día en que me convirtieron de ateo a católico. Mi madrina es muy guapa. Hay algo que me sucede con las mujeres guapas: me dan ataques de timidez salvaje. Me escondo, miro hacia abajo, entirro mi cabeza entre las piernas de mi madre o de mi padre como si fuera un avestruz. Hago un montón de tonterías cuando estoy delante de una mujer guapa y mi madrina lo es. Además me puse un poco celoso. No vino sola, como todas las veces que ha venido a verme, sino que traía a un hombre colgado del brazo. Un buen tipo, con la cabeza llena de rizos. Pero los celos pudieron conmigo y estuve bastante insoportable durante mucho rato. Y eso que el tipo, David, es un hombre encantador.

Tengo que aprender a controlar los celos tontos que me dan. Pero aún soy joven, no hablo más que vocales y alguna consonante y no sé ni cagar sentado. No es tan importante resolver este asunto de los celos como todo lo demás, ¿no les parece?