Me llamo Sebastián aunque por alguna razón que aún no comprendo, muy pocas personas me llaman así. Me llaman "Gordo", "Gordopilo", "Gordito" que se parecen tanto a mi nombre como un huevo a una castaña. También me llaman "Sebas", pero creo que sólo lo hacen porque es más cómodo. Mi madre es de Buenos Aires, mi padre de Madrid y yo... YO SOY ¡MALAGUEÑO!

17 abril 2006

SOLO EN CASA


Ayer me quedé solo en casa. Más exactamente, cuando cerré la puerta de la casa mientras charlábamos con la vecina, ellos se quedaron a un lado (el rellano) y yo al otro (la casa). Al principio no me importó demasiado, quiero decir que estaba tranquilo jugando a pasar papeles de colores por debajo de la puerta. Pero después algo no me empezó a gustar. Quizá fueran las voces que llegaban de afuera, quizá los golpes en la puerta, quizá la insistencia en que no me moviera de la puerta. Y claro, con tanto jaleo, me puse a llorar y a gritar. Y al otro lado de la puerta, gritos y más gritos y voces y ruidos y golpes en la puerta. Y antes de darme cuenta, la puerta se abrió y entraron unos señores vestidos de azul y mi padre ymi madre y la vecina.

Y eso fue todo.

He aprendido una cosa muy importante: los hombres de azul se llaman bomberos y si llevan algo de color verde fluorescente, entonces son policías. Y otra cosa más: si alguna vez se cierra la puerta y tienes que llamar a los bomberos que te avisen que van a abrirla de golpe, porque son gente muy fuerte y te puedes encontrar en el suelo antes de darte cuenta.

BICHOS


Ese bicho que me mira se llama Burro. Es la primera vez que veo un burro de carne y hueso, un burro de verdad. Todos los que veo están dibujados en libros, aunque no hay muchos libros con burros. A este burro lo he visto en Mijas, un pueblo que es blanco y en el que los taxis no son coches sino burros y caballos.

Creo que casi todos los libros para niños que se venden en este país son africanos. En casi todos salen bichos que, por lo visto, sólo se pueden ver en zoos. Sé cómo es un elefante o una hiena, cómo es un león o una jirafa, cómo es una ballena o un camaleón o un hipopótamo. Hasta sé qué es un dromedario y un tucán. Sé de bichos que, por lo visto, no viven aquí, jamás han vivido aquí. Hasta hace poco, ni siquiera sabía que existían burros ni caballos ni toros ni vacas. Dice mi padre que, en este país, las vacas viven encerradas en granjas y que es muy difícil verlas circulando crudas por el campo. Dice mi madre que en su país, las vacas vagan por un campo que se llama Pampa y que no se encierran nunca en granjas o sólo cuando llueve.

Quiero ver una vaca.
Las que veo en los libros me gustan.
Tanto como los burros que gritan iiiiiOOOOOOOOO
Tengo que viajar al país de mi madre.
Quizá ahora que tenemos un coche...

14 abril 2006

MÁS PLAYA


Lo bueno de vivir en una ciudad como Málaga es que tiene un clima fantástico y que hay playas llenas de arena y de agua. He encontrado un truco para que me lleven al mar: me pongo insoportable en la casa, abriendo y cerrando armarios, sacando las cosas y metiéndolas otra vez, hinchándoles las pelotas con todo lo que se me pasa por la cabeza. Así que casi todos los días vamos a la playa.

Hoy me he sentado en esa silla azul que ha traído mi padre (el codo que se ve al borde de la imagen). No se está nada mal, pero no hay nada como la arena...

LAS CUEVAS DE NERJA


El otro día me llevaron a las Cuevas de Nerja. Impresionantes. Lo pase en grande. Me encantaron todas esas bóvedas recubiertas de piedras con formas, esos pasillos estrechos, las estalactitas y las estalagmitas y todas esas palabras que se usan cuando uno está dentro de una cueva. De verdad que fue estupendo.

Ahí, en esa foto, le estoy contando a alguien, quizá a mi tío Kepa que nos llevó hasta allí, cuánto me habían gustado esas Cuevas de Nerja.

EN CARRITO DE LA COMPRA


Me encanta ir en carrito de la compra. Es muy divertido. Mi padre los pìde prestados en el Supersol y me lleva de un lado a otro montado ahí. Cogemos mucha velocidad, tanta que los que nos ven se asustan y le dicen a mi padre que no corra tanto, que es peligroso. Yo me sujeto fuerte y sé que no me va a pasar nada.

También me gusta mucho hacer la compra, porque según meten paquetes en mi carrito, los voy abriendo. Todos. Uno podría pensar que estos dos que aseguran ser mis padres se pasan el día diciendo No, No y No. Pero no es así. ¡Menos mal! ¡Me volvería loco!

EN COCHE


Ahora tenemos coche. Es rojo. Dice mi padre que este coche es provisional, que es uno temporal hasta que nos den uno que sea menos provisional. Lo único que es permanente es mi silla, un sillón supercómodo. El sillón más cómodo en el que me he sentado desde que nací. Tan cómodo que invita a dormir.

Ahora que lo pienso, me deben una. ¡Imaginen que no me gustara ni el sillón ni el coche! Si pudiera fingir un berrinche... pero es tan cómodo esto del coche...

03 abril 2006

MI HABITACION y TEO





Eso que ven ahí es mi habitación. Mi cama, unos muñecos que no me interesan en absoluto y las piezas del puzzle-alfombra. No se ve, pero tengo una caja con libros. Leo mucho. El libro que más me ha gustado hasta ahora se llama 'La Gran Caja' (lo he leído 1.016 veces), pero ahora estoy con una serie de un chico que se llama Teo. 'Teo en el mar' (412 veces), 'Teo y su familia' (396 veces), 'Teo en la nieve' (277 veces) y 'Teo se disfraza' (199 veces). No leo solo, siempre leo con alguno de estos dos que aseguran ser mis padres. Ellos están un poco hartos de Teo, lo noto, lo siento, lo detecto, pero aún así ponen buena cara cuando los busco por toda la casa con uno de los libros de Teo en la mano.