Me llamo Sebastián aunque por alguna razón que aún no comprendo, muy pocas personas me llaman así. Me llaman "Gordo", "Gordopilo", "Gordito" que se parecen tanto a mi nombre como un huevo a una castaña. También me llaman "Sebas", pero creo que sólo lo hacen porque es más cómodo. Mi madre es de Buenos Aires, mi padre de Madrid y yo... YO SOY ¡MALAGUEÑO!

31 marzo 2006

BAÑOS DE LODO




Dicen que el barro es muy bueno para la piel. Que con el barro se hacen mascarillas que impiden que salgan arrugas y que la piel se seque. También dicen que con el barro se puede hacer un emplaste que, aplicado en determinadas zonas de la cabeza, impide que se caiga el pelo. En realidad todo eso es mentira: ¡no saben qué divertido es pringarse de barro hasta las orejas! Lo increíble es que, existiendo playas llenas de arena y agua a montones, la gente pague porque le embadurnen de barro en un balneario.

HELADO




Me encanta el helado. Sobre todo el de chocolate. Y el de dulce de leche. Y el de nata. Al lado de mi casa hay una heladería. Me conocen todos, me sonríen, me saludan. Me regalan galletas. Más que regalármelas, han abierto una especie de autoservicio para mí. Dejan la caja de galletas en un sitio de fácil acceso detrás del mostrador y me dejan entrar y coger las que quiero. Si no estuvieran cerca alguno de estos dos tipos que aseguran ser mis padres y que a veces son el enemigo, me llevaría la caja entera. Lo mejor es que los que trabajan en esa heladería están encantados de que entre y coma todas las galletas que quiera (son mis aliados). Lo peor es que, a pesar de que son más numerosos que mis padres (que al fin y al cabo sólo son dos), se dejan convencer enseguida para esconderme la preciosa caja de galletas.

PLAYA



Sí, estoy en la playa. Parece que estoy jugando con la arena y todas esas cosas que suelen hacer los niños de mi edad cuando van a la playa, pero si se fijan bien, estoy haciendo otra cosa. Vean con que cuidado cojo la cuchara. Con que habilidad sostengo la otra en mi mano. ¡Sí! ¡Estoy ensayando cómo sujetar los cubiertos para comer por mi cuenta! Estos dos ingenuos creen que es la arena lo que me gusta (que no tiene muy buen sabor), hundir las palas en la arena y fingir que hago agujeros, pero no, lo que realmente quiero es aprender a comer. Así podré hacerlo cuando me dé la gana y no cuando ellos quieran.

SORPRENDENTE



Hoy me he visto de cuerpo entero en un espejo. Es sorprendente ver qué cara tengo, qué cuerpo tengo. Es fascinante ver que si me muevo, la imagen que está al otro lado del espejo también se mueve, hace lo mismo que yo. Las mismas tonterías. ¡Hasta se ríe como yo, ese yo que está en el espejo!

CONTRA EL CALOR


Lo mejor para no pasar mucho calor es tirarse agua por la cabeza. Es muy divertido. Y muy refrescante. Es raro que en la guardería, que también hace mucho calor, me hayan llamado la atención porque tiraba el contenido de una botella sobre mi cabeza y sobre la de mis amigos. No sé si les ha molestado que empapara la cabeza de los compañeros o que lo que había en la botella era zumo de melocotón.

He aprendido algo: el zumo de melocotón no refresca tanto como el agua. Y cuando se seca, parece pegamento.

AMASANDO



Eso quwe estoy haciendo se llama 'pasta casera' y consiste en romper unos óvalos marrones con una cosa amarilla rodeada de una baba (huevos) y mezclarlos con un polvo blanco muy fino (harina). Se extiende sobre una superficie plana (eso azul es mi mesa) y se aplasta con la mano hasta conseguir una masa que no se pegue a la mano, lo que no es nada fácil de conseguir, porque al principio es un engrudo bastante asqueroso y pegajoso. Después se aplasta con un cacharro de madera (rodillo), se corta en tiras y se lanza a una olla con el agua hirviendo. Se sirve con aceite o con una salasa de queso blanco y tomate.

Creo que he hecho poca pasta casera...
Creo que es la primera vez que me quedo dormido comiendo...

15 marzo 2006

HACIENDO CAFÉ




Llevo meses preparándome para este momento. Casi soy capaz de hacer el café de mi padre. Lleno la cafetera de agua, coloco la cazoleta, cierro la cafetera. Aún no sé llenar la cazoleta de café, pero aprenderé. Dirán que soy muy listo y muy esto-y-lo-otro, pero en realidad es puro entrenamiento: tengo dos cafeteras más, una idéntica a la que ahora usa mi padre para hacerse café y otra negra y llevo meses tratando de cerrarla, de hacerla girar, de hacerlo todo bien. Y esta foto se corresponde al día de mi debut, el día en que mi padre me ha dado la parte de arriba de la cafetera para que se la cierre. Lo he hecho muy bien, a pesar de la presión, de la tensión del momento. Cualquier día de estos lo haré todo.

¿No me habrá enseñado mi padre a hacer esto para después aprovecharse de mí y no volver a hacer café jamás? Mmmmm....

CAMBIO DE IMAGEN



Por alguna razón desconocida para mí, mi padre no quería cortarme el pelo hasta que cumpliera tres años. Quizá creyó que no me crecería tanto o a saber qué. El caso es que el otro día me planté en la peluquería que está al lado de mi casa y me lo recorté un poco. No saben cómo me molestaban el flequillo y los pelos largos en la nuca. Así que ahora parezco más un chico, con el pelo má arregladito y todas esas cosas.

¡Quiero tener melena otra vez!

DESPUES DEL BAÑO


Ese es el aspecto que tengo después de un baño. Verán que tengo una hermosa barriga y quizá piensen que el tamaño de mis genitales no es proporcional al resto del cuerpo. Diré que el el agua estaba fría y que en esa habitación, en ese momento, hacía frío. Quizá sea por este pequeño detalle, en este momento sin importancia, que empuja a la gente a creer que soy una niña aunque para disimular dicen que es por guapo. ¿quiere esto decir que los hombres son feos? ¿quiere esto decir que los demás niños son feos? Desde luego, para algunas cosas, es mejor seguir siendo niño porque cuando te haces más mayor eres capaz de decir cada estupidez...

14 marzo 2006

RADIO PATIO




Ahí me ven, escuchando Radio Patio. Me asomo y espero a que aparezca alguna vecina y cotilleamos un poco. O marujeamos. O criticamos. En fin, lo que es normal de un patio. Me encanta Radio-Patio.

LLUVIA



Ahí me ven, cantando bajo la lluvia con mi capa de superhéroe. Con este invento no me mojo pero para ponérmelo, estos dos tipos que aseguran ser mis padres, han tenido que luchar. Ya me dirán que pensarían si dos personas que les doblan en tamaño trataran de envolverles en un plástico. Pues eso, que no fue fácil hacerme comprender que ese plástico convenientemente cerrado es una capa de superhérore que protege de la lluvia.