Me llamo Sebastián aunque por alguna razón que aún no comprendo, muy pocas personas me llaman así. Me llaman "Gordo", "Gordopilo", "Gordito" que se parecen tanto a mi nombre como un huevo a una castaña. También me llaman "Sebas", pero creo que sólo lo hacen porque es más cómodo. Mi madre es de Buenos Aires, mi padre de Madrid y yo... YO SOY ¡MALAGUEÑO!

28 febrero 2006

PESCADO Y CARNE


Eso que ven son dos peces que se llaman 'lenguados', por eso que tienen forma de lengua. Antes había seis, pero yo ya me he comido los cuatro que faltan. De esos dos, para que vean que soy generoso, le he dado uno a mi padre y el otro me lo he comido yo. Me gusta el pescado. Y la carne. El otro día me comí un filete de hígado de ternera tan grande como el que se comió mi padre. Muy tierno, muy rico, muy gracioso. No me gusta tanto el pollo ni las verduras. La fruta, en zumo. Y pan. me encanta el pan. Y el yogur de sabores con trozos dentro.

ESTRELLA




Por fin me he hecho con unas gafas partecidas a las que tiene mi padre. Las suyas son bastante más feas que las mías que, aunque no se vean bien, son azules y con forma de estrella. Dice mi padre que parezco una estrella del rock, un cantante de esos famosos que ganan un montón de dinero y que permiten ir a la panadería tantas veces como sea necesario para comprar el pan y llegar con él debajo del brazo. Las vecinas, sobre todo unas señoras mayores que me llaman 'muñeco' (estoy esperando a crecer para decirles cuatro palabritas a esas ancianas), dicen que parezco una niña. No sólo ellas, pero ellas también.

¿Tengo que ir desnudo por la calle para que se den cuenta de que soy un niño? ¿no me ven coqueteando con todas las niñas con las que me cruzo? Cada vez que me dicen que soy una niña me río y les saco la lengua y escondo mi mirada detrás de mis gafas azules.

18 febrero 2006

¿CAFE O MATE?




Mi madre, por eso de ser argentina, bebe unas hierbas que se llaman Mate. Se ponen dentro de un cacharro como el que tengo en la mano, se le pone agua caliente y se absorbe con el artefacto metálico que tengo en la mano, ese que miro y que miro. Mi padre, por eso de ser madrileño, bebe café. Se ponen unos polvos marrones dentro de un cacharro con agua y se espera que salga una especie de líquido oscuro. Después se le añade algo de leche y queda de un color beige bastante bonito. Se bebe en taza. Aún no me he decidido por ninguno de los dos. Y además me hago bastante lío. Al artefacto metálico del mate (se llama bombilla aunque no da luz) lo hago girar, como si removiera. Con la cucharilla que usa mi padre para remover el café, trato de absorber.

Es evidente que, de momento, prefiero el biberón. Y mucho me temo, para evitar una guerra hispano-argentina, que tendré que beber café y mate aunque realmente prefiera la cerveza y el whisky.

17 febrero 2006

CARNAVAL



Como es carnaval, en la guardería hemos preparado una fiesta de disfraces. Yo voy de vaquero. O eso dicen. En realidad se aprovechan de mi inocencia y de mi ignorancia, pero no saben que yo he visto a John Wayne vestido de vaquero y sé que voy disfrazado de vaca. En la guardería también se han creído que era una vaca pero les he convencido que era un vaquero, que los vaqueros van así vestidos para camuflarse entre las vacas y que no se asusten. Como ninguno de los niños ha visto jamás a John Wayne vestido de vaquero, me han creído. ¡Qué duro es aprovecharse de la ignorancia y la inocencia de los demás!

TRAGEDIA


Ese que ven en el suelo retorciéndose soy yo. Es el escalón siguiente al 'Drama'. Se llama Tragedia y consiste en que, cuando me dicen que no a algo que deseo con todas mis fuerzas, me tiro al suelo, como si me hubiera desmayado o si me fallaran las piernas. Es una verdadera desgracia que mi padre se tire a mi lado y haga más tragedia que yo, porque me hace reír y se acaba la tragedia.

Tengo que idear otro sistema, aunque cada vez se me ocurren menos cosas. ¿Gritar? Me parece que están hartos de mis gritos. ¿Protestar? Ya lo hago, pero ya ven, ni caso. ¿Empezar una huelga de hambre?... ¡No, eso si que no!

ARTISTA




Ese cuadro que he pintado se llama 'Atardecer en Verde y Azul'. Me ha docho mi padre que, si quiero triunfar en esto del Arte Moderno, no basta con lanzar pintura sobre un lienzo (en este caso un papel) o usar las manos como si fueran pinceles. Me ha dicho que es necesario que le ponga un título que suene aparente, que haga creer a los Críticos que se enfrentan a un Artista Total, a un trangresor que sintetiza la modernidad y el clasicismo con un toque de locura que sólo un Genio es capaz de dar a la obra pictórica. Así que me he decidido por ese título, 'Atardecer en Verde y Azul' aunque originalmente se llamaba 'És bestial esto de pringarse de pintura hasta las cejas'.

LOVE STORY


Ese que ven de naranja soy yo. La que ven de rojo es Antonella. Nos estamos dando un chupón (dice mi madre) o un Beso-Tornillo (dice mi padre). Como en las películas. Dice mi padre que beso como Charlton Heston. Mi madre dice que lo hago como Ralph Fiennes. No tengo ni idea de quiénes son esos, no me los han presentado y en la guardería no hay nadie que se llame así. De hecho, soy el único que da besos así.

Esto puede ser el principio de una gran amistad. Ahora, dice mi padre, tengo que invitarla a cenar o al cine, o llevarla a pasear al atardecer por la playa. Yo creo que no tengo que hacer nada de eso, que sólo tengo que preguntarle la próxima vez que nos veamos: '¿En tu casa o en la mía?'

BABY




El traje que llevo es el disfraz para ir a la guardería. Es una especie de faldón con rayas azules y blancas. No tengo ningún sentido del ridículo vestido así porque los otros niños también lo llevan. Ya saben, 'Mal de muchos, consuelo de tontos' o algo así. El caso es que yo me veo elegante. Prefiero el baby (que es como se llama esta cosa), a la corbata que tapa los botones de las camisas. ¡Eso si que es ridículo!

05 febrero 2006

TRAMPOLIN


Esa pequeña mancha naranja que ven en lo alto de ese trampolín soy yo. Es segundos antes de dejarme caer a toda velocidad. Es un juego formidable: se suben unas escaleritas, se sienta uno en la parte más alta y se deja caer por una pendiente de plástico resbaladizo. Al final hay un charco. Es por eso que, cuando me lanzo, me espera mi padre ahí, para que no me caiga de culo encima del charco. Bien, esperaré a que se seque y me lanzaré sin nadie esperándome abajo. Los demás chicos lo hacen así, sin nadie abajo. Dice mi madre que todavía soy joven para poder hacerlo solo. No se trata de edad sino de voluntad. ¿o es que las cosas sólo se pueden hacer cuando uno tiene una determinada edad y no antes ni después?

SOLEDAD


Esa mujer que me tiene en brazos es Soledad. Es una belleza. Y es muy divertida. Yo me lo paso muy bien con ella. Dice mi padre que tiene un nombre un poco tristón, que eso de la soledad no es muy bueno aunque a veces es tremendamente agradable. De momento, y po lo que yo sé hasta este momento, la soledad es fantástica. ¡Quiero Soledad!

DECORANDO


Eso que ven es la pared de mi habitación. La estoy decorando yo. De momento estoy pegando unas pegatinas con un oso y un burro azul a modo de cenefa, para darle algo de vida a esa pared blanca y plana. Dice mi padre que cuando sepa coger un lápiz o un pincel, que podré pintar las paredes del color que más me guste. Es bestial esto de decorar mi habitación, aunque creo que a nuestro casero, el tipo que nos alquila la casa, no le va a hacer tanta gracia. O sí. Se la dejo preparadísima para el momento en que decida tener un hijo ¿no?

METROSEXUAL


Muchas perosnas, cuando me ven, creen que soy una niña. Es por el pelo, que lo tengo bastante largo. Y por la cara. Las mujeres que me ven dicen que soy 'demasiado guapo para ser hombre'. Eso dicen, como si todos los hombres fueran feos, pequeños monstruos en miniatura.

Yo soy chico. Metrosexual. Dice mi padre que no es malo que me confundan con una chica, que eso demuestra que hay que cambiar muchas cosas. Que, en el fondo, soy un revolucionario.

Sí, ¡soy un revolucionario metrosexual!