Me llamo Sebastián aunque por alguna razón que aún no comprendo, muy pocas personas me llaman así. Me llaman "Gordo", "Gordopilo", "Gordito" que se parecen tanto a mi nombre como un huevo a una castaña. También me llaman "Sebas", pero creo que sólo lo hacen porque es más cómodo. Mi madre es de Buenos Aires, mi padre de Madrid y yo... YO SOY ¡MALAGUEÑO!

30 octubre 2005

LA COCINA


La cocina es un sitio lleno de cosas que están dentro de armarios. Me gusta abrir los armarios y sacar esas cosas y tratar de colocarlas otra vez en su sitio. Lo de sacarlas se me da bastante bien. Lo de meterlas otra vez no tan bien. Lo hago unas treinta y siete veces al día.

En la cocina hay tres cosas que me fascinan: una caja azul de plástico que dice mi padre que es una nevera para la playa aunque yo meto la mano y no está fría. De hecho la usan para meter botellas de plástico vacías, unas botellas grandes que suenan precioso cuando las saco de ahí y las lanzo contra el suelo. También hay una caja metálica llena de unos cacharros de colores que se llaman Pinzas De Ropa y que me encanta lanzar por ahí y un armario lleno de unos boldes de plástico de colores que saco y que trato de volver a meter en su sitio.

Desde primero hora del día me gusta estar ahí, en la cocina sacando y metiendo cosas. Hay veces, sobre todo cuando es aún pronto, que cualquiera de estos trata de sacarme de ahí. Dice mi padre que parezco el Vietcong, que es como si ensayara sistemas de guerra psicológica y me pregunta si quiero volverles locos. ¿Cómo voy a querer yo eso?

25 octubre 2005

EL RITMO DE LOS MONOS


Dice mi padre que voy al ritmo exacto de los monos. Que los monos ven la luz del sol después de pasarse 21 meses dentro de las panzas de sus respectivas madres y que cuando lo hacen, ya saben andar más o menos y tienen la boca llena de dientes, más o menos. Y que como el hombres es descendiente del mono, o eso dicen algunos, pues debería ser como un mono en algunas cosas.

Dice mi padre que ahora que tengo 8,5 meses dentro de la panza más 13 meses fuera de ella, o sea 21,5 meses, ya debería estar andando más o menos y con la boca llena de dientes más o menos. Y sí, ya camino solo. Veinte metros seguidos. O quizá sean sólo quince, pero ando más o menos. Y me están saliendo muelas y más dientes arriba y abajo. No tengo la boca llena de dientes, pero es casi un más o menos.

Vamos, que más o menos soy un mono. O como dice mi madre, que soy muy mono.

22 octubre 2005

A VECES NO ME RÍO


Esta foto sólo sirve para testificar que algunas veces no me río. No sucede con frecuencia, pero revisando todas las fotos veo que estoy partiéndome de risa en todas y da la sensación de que soy un imbécil que se ríe de todo y de todos. Pero no, no es así. Así que, con un gran esfuerzo de concentración, me han hecho esta foto en la que no me río. Que no quiere decir que esté triste ni nada de eso. Es simplemente que no enseño mis dientes, que no estoy haciendo un anuncio de pasta de dientes.

Mi padre me ha leído algo de un libro en el que el protagonista revisaba sus álbumes de fotos y se veía tal y como me veo yo en todas las fotos anteriores a ésta: siempre sonriente, como si todo fuera graciosísimo o yo fuera tontísimo. Y no, no quiero eso, no quiero dar esa impresión.

Hay veces que no me río nada: cuando estos dos quieren matarme de hambre o de sed o cuando pretenden llevarme a dormir cuando aún estoy jugando...

19 octubre 2005

LOS ESPEJOS


Me encantan los espejos. Me gusta verme en los espejos, ver como soy, que cara tengo. Sólo en un espejo puedo saberlo. Es imposible que me quede serio delante de un espejo, así que no tengo ni idea de cómo es mi cara cuando no me estoy riendo. Ni siquiera sé si soy capaz de dejar de reírme.

Los espejos son graciosos porque no sólo me veo yo sino que soy capaz de ver lo que está detrás de mí sin necesidad de girar la cabeza. Y puedo ver lo que está a mi lado, basta con asomarme dentro del espejo y buscar en los bordes. Así, cuando me siento al lado de mi madre, junto a ella, puedo verla y ver qué cara tiene si tengo un espejo delante. Me ahorra el esfuerzo de tener que girar la cabeza y levantarla porque aunque mi madre no es muy alta, sigue siendo mucho más alta que yo. Sin embargo, el espejo no es útil para ver lo que tengo delante mío a no ser que sea yo mismo.

Dice mi padre que si sigo así, voy a terminar al otro lado del espejo, como Alicia.
Mi madre se llama así. Le tengo que preguntar qué hay al otro lado del espejo...

16 octubre 2005

MARIA DEL MAR


María del Mar es esa sirena que me coge en brazos y que me vende pan cada día y que me sonríe. ¿No seré yo Sebastián de la Tierra? El caso es que ella vende el mejor pan de todo el barrio. Y además es la panadera más guapa de todo el barrio.

Así que, mientras esa chica que es mi ligue de fin de verano me sigue y su hermana mayor quiere que la haga caso a ella y el chico que le gusta me empuja con su moto eléctrica para que la chica no me guste, yo estoy loco por mi sirena-panadera.

DRAMATICO


Eso que están viendo ahí es Dramatismo.

Sucede cuando quieren que haga algo que no me apetece. Por ejemplo, irme a dormir cuando no tengo ganas. O comer cuando no tengo hambre. O montarme en el carrito cuando no quiero salira a pasear. En fin, que para demostrarles que no tengo ningunas ganas ensayo Dramatismo.

Cuando me pongo así me llaman Pachino o Deniro,qe no tengo ni idea de qué significa. Dicen que puedo llegar a ser un buen actor si sigo haciendo estas cosas. No sé si seré buen actor, lo que si les aseguro que todo mi Dramatismo no sirve para nada.

13 octubre 2005

DAR


He aprendido a dar. Cojo algo del suelo y se lo doy a alguien. A mi padre, a mi madre, a mis tíos. Al primero que tenga delante. La mayoría de las veces no saben qué hacer con lo que les doy, así que me lo devuelven. Yo lo cojo y, como se lo he dado, trato de dárselo otra vez. Me gusta mucho sacar los cacharros de plástico de un armario que hay en la cocina, desparramarlos por el suelo y luego dárselos a mi padre o a mi madre para que los pongan otra vez dentro del armario. Así es como aprendí a dar.

Ahí, en esa foto, estoy dando algo. Puede ser un Hola o un Adiós, eso no está muy claro, pero algo estoy dando. Esa es la postura en la que me pongo cuando doy cosas, así que ahora que tengo la mano vacía es que estoy dando otra cosa que no es una cosa. Un Hola por ejemplo.

10 PASOS



Doy 10 pasos seguidos. Me pongo de pie, me apoyo en una pared y soy capaz de dar 10 pasos sin caerme. No es mucho, pero es mucho más que hace un mes. Esa es la cara que se me pone después de dar esos 10 pasos.

Es divertido esto de andar pero también es muy cansado. Supongamos que me sostienen de las manos y me ayudan a andar. De verdad que no resisto más de veinte metros sin cansarme. Debe ser un problema de respiración, que no respiro bien, ya saben , eso de coger aire por la nariz y soltarlo por la boca. Yo lo hago todo con la boca abierta, con la lengua afuera y riéndome. Y así me canso más. Y resisto menos. Como todo, es cuestión de tiempo. Pero estoy impaciente por ponerme a andar y correr. No sé si estos dos que dicen ser mis padres están tan impacientes como yo. Creo que no.

09 octubre 2005

FARINGITIS




La Faringitis es una especie de virus o bacteria que hace que tosa como si me hubiera bebido trece botellas de aguardiente o fumado quince paquetes de cigarrillos. Una tos más fea...

Alguien en la guardería me contagió. Vamos, que el virus o la bacteria me polinizó, tal y como hacen las abejas con las flores. Y yo he contagiado a mi madre y a mi padre. Así que hemos estado los tres con los mismos mocos, la misma fiebre tonta, la misma tos de hombretón.

Yo ya me he curado, pero estos dos siguen hechos un asco.

06 octubre 2005

LA HORA DEL TÉ


Me duerma a la hora que me duerma la siesta, da igual que sea invierno o verano, yo me despierto a la Hora del Té. A las 5 de la tarde. Ninguno de estos dos me pone té pero eso no importa. La Hora del Té es sagrada.

Creo que tengo un reloj-despertador dentro del cuerpo. Un chip o algo que dice a qué hora me tengo despertar, a qué hora debo tener hambre, a qué hora me toca jugar. Funciona para todo menos para dormir. Ese reloj-despertador que llevo dentro del cuerpo no me avisa cuando me tengo que ir a dormir. Así, por ejemplo, me despierto a las 8:05, tomo un zumo a las 11:15, como a las 13:55, me despierto de la siesta a las 17:00, paseo a las 18:35, me baño a las 21:10 y ceno a las 21:40. Pero no tengo ni idea a qué hora tengo que dormir. Ni siquiera sé por qué tengo que dormir. Nadie es capaz de explicarme por qué tengo que dormir si cuando duermo no puedo jugar.

Dice mi padre que tengo que ajustar ese reloj-despertador de mi cuerpo, que tengo que aprender que hay un día que se llama Domingo y que, ese día, no hace falta que me despierte a las 8:o5. Que si me levanto a las 10:00 no se va a acabar el mundo. Y si, me encantaría hacerlo pero ¿cómo saber qué día es domingo?

04 octubre 2005

INTENTOS DE ESTAR DE PIE


Es dificilísimop estar de pie, pero es incomodísimo ir a todas partes gateando, así que me paso el día intentando estar de pie. Dicen que, de momento, ando algo chueco, con un pie mirando a La habana y el otro a Sebastopol. A veces me llevan de la mano. Primero de las dos y después, sólo de una. Tengo miedo de caerme así que me tambaleo mucho, como si hubiera mucho viento.

Esto de intentar estar de pie me provoca cierto estrés. Sueño que ando, que estoy en el centro de un parque y que ando y corro como si fuera un campeón olímpico. Corro dormido. Y de repente, me despierto y trato de levantarme y andar. Así, sin más, en mitad de la noche. Con los ojos cerrados pero despierto lo intento pero no consigo nada más que arrastrarme y quedarme dormido en cualquier parte. El otro día me desperté con la cabeza apoyada en un oso de peluche. Otras noches es el centro de un suelo de mármol helado.

Dicen que es normal, que es el estrés de los que aún no podemos andar.