Me llamo Sebastián aunque por alguna razón que aún no comprendo, muy pocas personas me llaman así. Me llaman "Gordo", "Gordopilo", "Gordito" que se parecen tanto a mi nombre como un huevo a una castaña. También me llaman "Sebas", pero creo que sólo lo hacen porque es más cómodo. Mi madre es de Buenos Aires, mi padre de Madrid y yo... YO SOY ¡MALAGUEÑO!

08 diciembre 2004

CONTRA EL FRÍO, CONTRA TODO


Los días que hace frío reconozco que me pongo insoportable. Grito, me como los puños, me destapo, me quejo por todo. Y es que el frío es un invento malísimo y feísimo.

Con este frío, no me sacan tanto a la calle. Me ponen ropa y más ropa y más ropa. Hasta el baño, ese momento impagable del día, se convierte en algo atroz porque cuando salgo del agua calentita está el frío, ahí, esperándome para congelarme. Con el frío el día transcurre más despacio aunque el sol desaparece antes. Odio el frío. Me dice mi padre que si viviéramos en Finlandia lo pasaríamos peor, porque en invierno apenas sale el sol y siempre hace frío. No sé, pero eso no me consuela. Allá los finlandeses con su frío, yo vivo en Málaga, un oasis de calor y sol y debería hacer siempre buen tiempo. ¿O no? Para esto, si llego a saber esto, les obligo a nacer en otra ciudad o en otro país. En el Gabón, por ejemplo. O en el Congo. Sitios en los que siempre hace calor y hay sol, mucho sol.

Y ahí estoy, abrigadísimo y protestón.


07 diciembre 2004

PEDIATRAS MACHISTAS


Las pediatras son machistas. Creen que que cuidar de un bebé como yo es cosa de mujeres. Se nota, porque ninguna de las pediatras habla con mi padre, como si fuera invisible. Todo lo que dicen de mí se lo cuentan sólo a mi madre, sólo a ella le dicen que tiene qué hacer si me pasa esto o si me pasa lo otro. Dice mi padre que deberían echarlas a todas, a esas mujeres machistas.

Ese cacharro plateado con el que salgo en el pecho me lo ha puesto la pediatra para medirme el ritmo cardíaco. Y está helado. Así que se me ha acelerado el corazón. Y luego me ha pesado y me ha medido. Para medirme me tumba en una barra de acero recta que está recién sacada de una nevera. Y yo, desnudo. Hoy he intentado tirarme un pedo en su cara, pero todos mis esfuerzos han sido inútiles. Nada de nada.

Peso Siete mil ciento treinta gramos. Estoy adelgazando. O no engordo tanto como antes. O yo qué sé.


06 diciembre 2004

BENNY GOODMAN


Benny Goodman es un señor que ya está muerto y que, por lo visto, toca la trompeta o el clarinete, objetos que no tengo ni idea de cómo son ni para que sirven pero que parecen convertir a ese tal Beni Gudman en un genio. A mis padres les gusta mucho la música que hace este tipo y, en esta foto, estoy bailando. Más exactamente, baila mi padre y yo hago todo lo posible por no caerme desde ese hombro hasta el suelo. No sé si me gusta más bailar o estar encima del hombro de mi padre o de mi madre.

A veces, bailar. Otras veces, estar en el hombro. Otras veces ninguna de las dos cosas.

Lo que sí que me gusta es hablar. Hablo por los codos, hablo hasta en sueños. Aunque eso no me lo creo. Seguro que es una cosa que me dicen estos dos para que me avergüence y me calle. Pero ¿cómo me voy a avergonzar si no tengo ni idea de qué es eso?


05 diciembre 2004

PRIMERA FOTO DE MI TIA DANIELA


Esa mujer que me sostiene en brazos es mi tía Daniela, la dueña de la guardería en la que estuve el otro día. Ha venido también mi tía Nati, que me ha tenido en brazos toda la tarde, o casi toda, porque entre medias he comido y ahí mi madre manda. Y mi tío Fede, que también me ha tenido en brazos, pero me gusta más Nati. Y qué le vamos a hacer...

Por lo demás el día ha sido fantástico. Ya hablo más, nNGgeeeee es mi última gran palabra. Y he cambiado mi forma de decir que tengo hambre. Antes gritaba como un loco y daba patadas con la pierna derecha. Ahora ya no grito tanto y empiezo a comerme los puños, así, tal y como suena, me los meto en la boca y menos mal que no tengo dientes porque si no ya no me quedaría ni un solo dedo. ¿Y la pierna? Ahí sigo, dando patadas con ella.


04 diciembre 2004

MI PRIMERA DUCHA


Hoy me he dado mi primera ducha. Ha sido como estar bajo la lluvia, una lluvia de agua caliente.

No me he duchado solo. Mi padre se ha duchado conmigo. Al principio se me ha hecho un poco extraño y, qué quieren que les diga, he tenido un poco de miedo. Pero, poco a poco, se me ha ido pasando y al final, lo he pasado estupendamente bien. Si he pasado nervios que cuando he salido y me han secado y me han vestido no me ha dado un ataque de hambre y sí un ataque de sueño. Me he quedado agotado. Pero me ha gustado. A ver si convenzo a mi padre para que se de otra ducha conmigo, o a mi madre, o a los dos. Pero a lo mejor si se meten los dos en la ducha me dejan por ahí y no me hacen ni caso... No, mejor de uno en uno.

Esa cara que tengo en esa foto es la mía después de que mi padre me paseara por debajo de esa lluvia caliente. No se ve muy bien, pero mi madre dice que estaba graciosísimo con la cara recubierta con gotas tan grandes como mis ojos.


03 diciembre 2004

ARTE


Hoy hemos estado en un Museo de Arte Contemporáneo. ¡Qué cosa rara es esto del Arte!

Yo creo que voy a ser Artista. Es un trabajo sencillo. Se coge un papel y se emborrona con tinta de colores, se pintan unas rayas de otros colores y se cuelga en una pared. En la exposición que hemos visto hoy lo he aprendido todo porque había una película de un señor que llevaba un traje rojo y que hacía exactamente esto que les estoy contando. Y ese señor era el autor de todos los cuadros que colgaban en las paredes. No este que tengo detrás de mí y que, ya ven, no me ha gustado nada. En realidad casi ninguno me ha gustado, pero supongo que es porque todavía no sé qué es eso del Arte.

Mi madre dice que soy Artista, porque cuando como pongo unas caras y hago unos gestos con la mano que son muy parecidos a los de un tal Alpachino. No sé que tiene que ver hacer cosas con las manos yu la cara con pintar colores en un papel, pero debe haber una relación que todavía no comprendo. Ya me enteraré... supongo.


02 diciembre 2004

CHARLATÁN


Soy un charlatán. Me encanta hablar, aunque me desespero porque, de momento, sólo me salen gritos guturales y frases cortas. Me resulta gracioso esto de hablar y escucharme lanzando estos sonidos 'Ggaaa' , 'eeEEGGggaaaaa', así que después de soltar una parrafada, me río. Pero me desespero, porque me gustaría hablar como estos dos, decir más cosas, porque ellos me preguntan y me cuentan cosas y yo me atoro, me quedo atascado en el Ggaaa o en el eeEEGGggaaaa.

Hoy, por ejemplo, les he contado un sueño estupendo que he tenido por la tarde, pero cuando ya les había contado la mitad, me he atorado y me he puesto a hacer pucheros. Estos dos, en ñlugar de comportarse como padres preocupados y esas cosas que deberían hacer los padres, se han empezado a reír a carcajadas. En fin.

Algún día, creceré y entonces ¡veremos quién se ríe de quién!

(Esa foto la ha hecho mi padre, el Genio de la Fotografía Desenfocada... pero ¿qué tipo de padres me han tocado?)


01 diciembre 2004

BAJO LA LLUVIA


Debajo de ese cacharro de plástico estoy yo, cubierto con mantas y envuelto en un traje amarillo muy bonito.

Odio la lluvia. Y eso que debajo de este artefacto ha sido muy divertido. Si los días que no llovía y me han puesto el cacharro ese no veía nada o lo veía todo muy borroso, imaginen hoy con todo recubierto de agua. Menos que nada. Pero era divertido ir debajo, calentito, escuchando el sonido de las gotas de lluvia estrellándose contra el plástico, ¡ploc, ploc, ploc!. Y caltro, con tanto ploc, al final me he echado una cabezadita.

Pero odio los días de lluvia. Tanto es así que no me apetece ni jugar. Sólo quiero dormir y que pase este día cuanto antes. Así que me paso el día durmiendo, me despierto un rato, lo justo para comer y cambiarme de pañal y seguir durmiendo. De verdad que no puedo comprender como le puede gustar a alguien un día como el de hoy... a mi tío Kepa le encantan.